viernes, julio 02, 2010

La Revolución española: Su representación y concepción dentro de los círculos intelectuales. Entrevista a Noam Chomsky

Entrevista a Noam Chomsky




La Revolución española: Su representación y concepción dentro de los círculos intelectuales
Jorell A. Meléndez Badillo
Tomado de Rebelión  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=108942




Esta entrevista fue realizada el martes, 13 de octubre de 2009 en Cambridge, Massachusetts por Jorell A. Meléndez, estudiante graduado de Historia.

- Primero que nada, quisiera comenzar expresando mi sumo agradecimiento por la oportunidad de platicar con usted.
No hay problema.

- El tema principal de esta entrevista será la Revolución española. Como sabemos, la C.N.T. - F.A.I. [1] era uno de los sindicatos más poderosos de España cuando los trabajadores españoles se levantaron en armas en contra de la insurrección fascista del general Francisco Franco el 19 de julio de 1936. El día siguiente el presidente de la República, Luis Companys, se reunió con García Oliver y Buenaventura Durruti [2] para decirles que Cataluña estaba bajo control obrero y si así lo decidieran él renunciaría y se volvería otro obrero en la lucha. Luego de un largo debate, la C.N.T. y la F.A.I. decidieron que mantendrían el gobierno para evitar una dictadura revolucionaria. ¿Crees que esta fue sido la mejor alternativa para la revolución? También, ¿qué curso crees que hubiese tomado la revolución de haber disuelto el gobierno desde el comienzo?

Bueno, ellos tenían una gama muy limitada de opciones. Debes recordar que la revolución anarquista estaba siendo opuesta por cada una de las potencias mundiales. Estaba claramente opuesta por los fascistas. También estaba opuesta por los comunistas y las potencias occidentales; y pararse en contra de eso no era una tarea fácil. Es por esto que hubo varios compromisos a través del camino pues mantener estas naciones al margen representaba grandes dificultades. Es decir, las naciones occidentales apoyaban, más o menos, a Franco aunque no tanto como hubiesen querido.

Según mi conocimiento, solo hubo una propuesta seria de cómo ganar la guerra revolucionaria y era la de Camilo Berneri, un prominente anarquista italiano el cual emigró hacia España y fue asesinado por los comunistas en los “Días de Mayo” [3]. Éste proponía, en primera instancia, que no se debía luchar una guerra convencional militar pues no podrían obtener la victoria. En cambio, debían crear una guerra de guerrillas en España; combinándola con el apoyo a un levantamiento militar en el norte de África. En el momento había una revolución nacionalista ocurriendo en el Norte de África en contra de los franceses y los españoles; era aquí donde estaba la base del ejército de Franco. Aunque ésta no era una revolución radical, siendo mayormente nacionalista en busca de reformas campesinas y demás, la sugerencia de Berneri era que apoyándola se podría subyugar la base de la hueste franquista pues estaba compuesta básicamente de tropas moras. Yo no sé si hubiese funcionado pero era la única posibilidad de un triunfo. Por otra parte, la Republica nunca la hubiese considerado y la razón era para mantener relaciones con Francia, Inglaterra y los Estados Unidos. Algo como eso hubiese causado histeria dentro de la comunidad occidental, la cual no lo hubiese tolerado. Esto habría significado tener una disputa con las potencias occidentales mientras luchaban contra los comunistas y los franceses pero al menos existía la posibilidad de la victoria.

En aquellos días la capacidad de las guerras de guerrillas de lograr algún objetivo estaba aun desapercibida. Hoy es más claro luego de las experiencias de los últimos setenta años así que pienso que la estrategia de Berneri era la única con posibilidad de éxito.

- ¿Qué piensa sobre la persona de Buenaventura Durruti y su rol dentro de la Revolución española?

No era un intelectual pero era un líder militar muy efectivo y estaba muy comprometido con la causa anarquista. No sé cuanto comprendía sobre lo que se trataba el anarquismo pero estaba comprometido con el mismo.

- James Joll argumentó que “como el cortejo fúnebre de Kropotkin en Rusia, el funeral de Durruti fue el último ejemplo público de la fuerza que tenía el movimiento anarquista español” ¿Cree usted que éste sea un argumento válido, teniendo en consideración que la C.N.T. resistió la dictadura y se mantiene activa hoy en día, aunque en una escala menor en comparación, influenciando a un gran número de organizaciones e individuos alrededor del mundo?

Ha tenido mucha influencia y no tiene una escala tan pequeña. Bueno ahora es menor pero por ejemplo yo estaba en Madrid en 1986 y resultaba ser el “día de mayo” [4] en donde había una manifestación de la C.N.T. alrededor de todo Madrid. Creo que han difamado sus oportunidades pero luego que termina la dictadura de Franco, ellos vuelven a emerger. No fue fácil y cometieron errores pero vuelven a germinar. De hecho, creo que ahora en diciembre [5] se va a conmemorar el centenario de la fundación de la C.N.T. así que creo que continuaron su existencia pero claro, no era fácil especialmente después de loas “Días de Mayo” en donde hubo un ataque violento en donde se destruyeron la mayor parte de los colectivos de Aragón y Cataluña. Los comunistas estaban al mando, es decir el Partido Comunista y su policía, y ellos no definitivamente no tolerarían una revolución anarquista.

El apoyo de Stalin a la República fue completamente cínico. El sólo quería, o simplemente esperaba, hacer algún compromiso con Occidente. Cuando se hizo claro, especialmente luego de Munich, que Occidente quería guiar a Hitler hacia el Oriente, Stalin ofreció apoyo, robando el tesoro español sin ningún tipo de interés de apoyar la República la cual termina siendo aplastada.

Los poderes de Occidente, incluyendo los Estados Unidos, apoyaban a los fascistas. Así que toma por ejemplo a los Estados Unidos los cuales eran técnicamente neutrales. En primer lugar impusieron un embargo el cual prevenía que entraran armas a la Republica pero los fascistas no necesitaban estas armas de los Estados Unidos pues las obtenían de Italia y Alemania a través de Francia. Otra parte del embargo era peor pues lo que las naciones fascistas no podían proveer a Franco era el petróleo. Estados Unidos impuso un embargo en el petróleo en un marco teórico. Mientras, la “Texxaco Oil Company”, de la cual tú conoces la historia, era administrada por un nazi declarado, el cual desvió el petróleo destinado hacia la República a Franco. Recuerdo leer esto cuando era un niño. Lo leía en la prensa de izquierda mientras el Departamento de Estado negaba conocer sobre ello. Por supuesto, luego se conoció como la contribución de Roosevelt al fascismo en España. Mientras, Roosevelt aparecía públicamente muy furioso porque se encontró a un empresario estadounidense vendiéndole una pistola a la República o algo parecido, era pura hipocresía. Además se suma que Francia e Inglaterra no querían que sobreviviera la República.

Esto era parte de la actitud general y las personas tienden a olvidarlo pero el Occidente favorecía el fascismo. De hecho, Mussolini era admirado grandemente.

- En su ensayo Objectivity and Liberal Scholarship usted argumenta que las fuerzas republicanas creían que obtendrían apoyo de las democracias occidentales. ¿De dónde extraían esta idea de apoyo occidental?

Bueno, ésta es una ilusión común. Por ejemplo, los vietnamitas, es decir Ho Chi Min, creía que obtendría apoyo de los Estados Unidos. Es en parte esperanza y en parte ilusión. El Occidente tiene un sistema de propaganda terrorífico. Así que por ejemplo, toma la ceremonia del premio Nobel de ayer [6]. Lo único positivo que se podría decir en defensa del comité del premio Nobel es que le dieron el galardón a alguien que no ha hecho nada. Es una persona con un nivel moral más alto que la mayoría de las personas que han obtenido el premio pero están hablando de sus aspiraciones y las están tomando en serio. Es decir, Europa esta fascinada por su personalidad pero si observan sus acciones, desaparecen rápidamente. La propaganda es extremadamente efectiva por que se autoabsorbe y las personas que la aceptan asimilan esta mentalidad. Es peor cuando las personas la aceptan.

La República española no tenía muchas opciones. Ellos estaban básicamente apoyados por Stalin, siempre y cuando hubiese algún beneficio, y el Occidente no estaba dispuesto a apoyarlos porque no objetaban mucho con el fascismo.

- Algunos autores como Eric Hobsbawm, por ejemplo, desprecian el factor popular de la Revolución y argumentan que sólo el Partido Comunista español pudo haber liderado la misma por su alto nivel de organización. ¿Qué opina de esta postura?

Bueno, él no es un amigo y hemos discutido sobre esto anteriormente. A él le desagradan los anarquistas y en su opinión era retornar a los tiempos primitivos. De hecho los llama “rebeldes primitivos” y creo que está equivocado en eso. Él era un miembro del Partido Comunista y era leal al centro de dicho partido en Rusia. El Partido Comunista era una organización del ala derecha. Es decir, era el partido de la policía y el régimen burgués. ¿Por qué han de liderar una revolución? Pudo haber beneficiado a Stalin. Ellos estaban a cargo del gobierno. Lo que pasó fue que Stalin les quitó la alfombra de sus pies tan pronto dejaron de servir para sus objetivos. ¿Qué más se podía esperar?

Creo que Hobsbawm simplemente no entendía de lo que se trataban los partidos comunistas. Es cierto, hicieron algunas cosas buenas. Tomemos por ejemplo los Estados Unidos. Todos en mi familia eran miembros del Partido Comunista en los años 30 pero para ellos no tenía nada que ver con Rusia. Se trataba del trabajo, los derechos civiles y la organización de uniones. El Partido Comunista estaba al frente de los programas reformistas más decentes. Así que si se trabajaba en conjunto por el pueblo trabajador, era simplemente natural estar a favor del mismo.

Pero pensándolo en un nivel internacional no hace ningún tipo de sentido. Podrías argumentar sobre los detalles pero desde mi punto de vista Lenin y Trotsky fueron los oponentes más grandes del socialismo en Rusia desde el principio. Dentro de lo que consideraban principios marxistas sólidos, Rusia era una sociedad campesina atrasada y no era adecuada para la revolución así que tenía que ser guiada hacia ella a través de la industrialización forzada, las cortinas de acero de la historia y demás. Esa no era la visión de Marx. Marx estaba interesado grandemente en las posibilidades de una revolución campesina en Rusia. En sus últimos años de vida lo estudió intensamente utilizando la data recopilada por los Narodniks [7] quienes estaban investigando la sociedad campesina en las cuales él estaba tan interesado pero todo esto ha sido suprimido por los marxistas europeos. A los socialdemócratas no les gustaba y a los bolcheviques no les gustaba; ellos estaban más orientados hacia lo urbano así que despreciaron el campesinado rural.

Así que puedes notar que luego de 1917 las organizaciones campesinas fueron destruidas por Lenin y Trotsky. Ellos no querían a los revolucionarios sociales, los revolucionarios sociales de izquierda, el ejército de Makhno [8] y demás, así que se desasieron de ellos. Yo creo que la visión de Hobsbawm era que tenía que ser un partido de vanguardia disciplinado el que podía llevar a cabo el proyecto. Yo no le llamaría a eso revolución porque no sería un proyecto revolucionario, sería básicamente un proceso de industrialización forzada.

- Hay otra teoría, mayormente sostenida por simpatizantes del Partido Comunista, en donde argumentan que los anarquistas no habrían podido liderar la revolución porque carecían de lo que Antonio Gramsci llamaba “intelectuales orgánicos”, intelectuales dentro de la clase obrera que pudiesen organizar la revolución. ¿Qué opina sobre este argumento?

Hay algo sobre ello, el anarquismo no es atractivo para los intelectuales porque no les ofrece poder. Bakunin escribió sobre esto en una de las predicciones más receptivas de los tiempos modernos. Él señalo, y observó, el acenso de lo que llamó una nueva clase de inteligentsia científica, intelectuales modernos con un supuesto conocimiento técnico de comando. Todo esto es una farsa pero esta supuesta técnica de conocimiento organizativo de comando son los intelectuales de Gramsci. Bakunin predijo que éstos tomarían una de dos direcciones.

Algunos tratarían de tomar el poder ellos mismos en las espaldas de una revolución popular y luego crearían una “Burocracia Roja”, la cual sería la tiranía y el sistema más opresivo que el mundo hubiese conocido. Los otros reconocerán que no pueden tomar el poder ellos mismos así que éstos se convertirán en los sirvientes de aquellos que sí tienen poder dentro de las democracias del capitalismo de estado y serán quienes las manejen, tecnócratas y demás. Ambos, podrías decir que le pegaran al pueblo con el bastón del pueblo. Ellos pretenderán que están representando a las personas y en realidad estarán pegándoles con su mismo bastón. Esa es la mejor predicción de lo que paso.

Los bolcheviques tomaron la primera dirección y los intelectuales y el Occidente tomaron la segunda, bastante orgullosos. Estos últimos se llaman a ellos mismos tecnócratas e intelectuales pragmáticos. De hecho, una vez comparé textos de Robert McNamara con textos de Lenin y eran casi idénticos. Lo único es que McNamara habla de Dios y Lenin no, pero básicamente sostenían la misma idea: “Debemos manejar y controlar la sociedad con una mano de acero de ser necesario, para el bienestar del pueblo”. Esa es la idea prevaleciente dentro de los intelectuales liberales como Lippman, Galvani y el resto, y es totalmente razonable. Es una forma de obtener poder y lo ven de una forma altruista, al igual de los fascistas.

Aparte de las personalidades, el análisis político y social de Bakunin fue correcto. Es decir, hay intelectuales que no siguen esta corriente pero éstos son destituidos y echados a un lado; los mantienen al margen. Había este tipo de intelectuales dentro de los anarquistas como el de Camilo Berneri, por ejemplo. Pero él no es considerado un intelectual porque no servía al poder. El término intelectual es muy gracioso, no tiene nada que ver con la capacidad intelectual o la dedicación intelectual como la creatividad o algo parecido. Primordialmente el término intelectual es reservado para aquellos que sirven al poder o en el caso de enemigos utilizamos el término disidentes. En nuestra nación llamamos intelectuales a los que sirven al poder y los otros son lunáticos, locos o algo.

Esto nos lleva atrás en nuestra historia. Toma la biblia y sus mitos por ejemplo. Podemos encontrar personas que podríamos llamarles intelectuales y el término que se les adjudica es el de profetas, lo cual es una mala traducción de un término hebreo poco conocido. Pero piensa sobre lo que hacían estos profetas. Éstos estaban brindando análisis políticos, estaban criticando al rey, pedían merced por los huérfanos de las villas y demás. Estos son lo que llamaríamos intelectuales disidentes y eran tratados horriblemente. Había intelectuales los cuales eran tratados muy bien y eran los padres de la corte, pero siglos luego, como en los evangelios, eran llamados falsos profetas, pero como mencioné, fue mucho después. Mientras, los intelectuales disidentes eran tratados miserablemente mientras los padres de la corte eran tratados muy bien y esa es la historia hasta el presente con muy pocas excepciones. Así que no tomo a Gramsci muy en serio.

- Entiendo las razones por las cuales los medios podrían distorsionar los hechos de lo que realmente pasó en España porque era un proceso que demostraba la capacidad y la fuerza de las personas una vez se organizan y luchan juntas con una meta común. Lo que me impresiona sobremanera es la omisión, o mala concepción, dentro de la Academia, o de los círculos académicos, aun dentro de los de izquierda o los más progresistas.

Son lo mismo. Es decir, he hecho mucho trabajo crítico de los medios pero mi punto de vista siempre ha sido básicamente el mismo y se aplica también a la academia y otros intelectuales. La razón del enfoque en los medios es para mostrar una visión forense porque es muy influente. Además, es más fácil de estudiar y si quieres hacer trabajo comparativo puedes tomarlo de los medios. Si intentas hacer lo mismo dentro de una postura académica, o erudita, es mucho más difícil. De hecho, el artículo que citaste es mayormente sobre intelectuales no sobre los medios. Y es sobre intelectuales liberales. Tomemos los intelectuales liberales de izquierda, ellos escribirán su versión de la Revolución española y sobre el partido bolchevique, el cual estaba compuesto en su mayoría por intelectuales.

Pero hay poca diferencia en el armario. Si eres parte del mundo académico no tienes las presiones directas que tienes dentro de los medios. Si trabajas en los medios estas trabajando básicamente para el Estado o alguna corporación. En el mundo académico hay poca interacción así que existe espacio para la flexibilidad y para intelectuales disidentes. Por ejemplo, yo he sobrevivido en el mundo académico pero no podría haber sobrevivido en el “New York Times”. De hecho, una ilustración un poco dramática, yo escribo regularmente varios Op-eds [9] los cuales son distribuidos por el Sindicato del New York Times pero nunca son publicados en los Estados Unidos. Éstos son distribuidos en lugares como México y Grecia pero esto es completamente entendible. El mundo académico deja espacio o posibilidad para flexibilidad. En M.I.T. he sobrevivido porque es una universidad basada en matemáticas y ciencia y no les importa mucho que haces en tu tiempo libre. No es un centro ideológico como Harvard. Toma a Hobsbawm, el sobrevivió en el mundo académico y seguramente no hubiese podido sobrevivir dentro de los medios.

- Sabemos que hubo una gama de factores a nivel económico, histórico y social, en adición a lo que ha llamado un “proceso preparatorio” lo que hizo la Revolución posible.

¿En España?

- Correcto. ¿Cree entonces que existe la posibilidad de otra revolución de corte libertario?

Creo que sí. Pero sabes que tomó alrededor de unos 50 años de preparación y varios intentos así que la revolución estaba en la cabeza de las personas y cuando se acerco la oportunidad sólo hicieron lo que estaba en sus cabezas. Es decir, es un poco como la reconstrucción del capitalismo en Europa luego de la Segunda Guerra Mundial. Alemania estaba devastada pero no les tomó mucho tiempo la reconstrucción porque sabían lo que hacían. Alemania estaba objetivamente en la misma situación que África Central pero su conciencia y entendimiento diferente en qué hacer hizo que se convirtiera en un poder como el Japón.


En España lo mismo fue cierto. Los campesinos pobres, acerca de los cuales hay varios escritos y son muy emotivos, sabían exactamente qué hacer. Podemos verlo concretamente cuando, por ejemplo ahora mismo, parte del proyecto del Estado capitalista es financiar la economía. Ellos refuerzan las instituciones financieras para corromper las otras instituciones. Así que “General Motors” está desmantelando sus fábricas mientras reciben tributos de los impuestos que los hacen más ricos que nunca. Esa es la naturaleza del Estado capitalista actual. El desmantelamiento de esas fábricas destruye la fuerza laboral de las comunidades, como en Detroit, a la vez que las otras ciudades industrializadas colapsan. Mientras, el Secretario de Transportes de Obama se encuentra en España utilizando el dinero del estímulo federal, diseñado para estimular la economía de Estados Unidos, para obtener contratos en España para crear trenes de alta velocidad que tanto se necesitan en Estados Unidos. Ahora bien, estas fábricas que están siendo desmanteladas lo podrían hacer. Éstas podrían reconstruir los rieles mientras se emplean a trabajadores adiestrados y demás. Pero como para los bancos no vale la pena, van a España a hacerlo. ¿Pero qué tal de la fuerza laboral misma? Es decir, si estos tomaran conciencia de sí mismos y obtuviesen apoyo, éstos podrían simplemente tomar las fábricas y comenzar a producir lo que se necesita. Éstos podrían encontrarse alguna fuerza en su contra al principio pero si obtienen el apoyo popular, podría pasar. Lo que se necesita es concienciación y organización, y eso es lo que carecen. Pero no creo que esto sea remoto, está debajo de la superficie y podría desarrollarse. Así que sí, podría darse otra revolución libertaria.

Notas:
[1] Confederación Nacional del Trabajo y Federación Anarquista Ibérica. La primera era una organización sindical mientras que la segunda era un grupo militante de corte anarquista dentro del sindicato. Ambos siguen activos hoy en día pero no afiliados.
[2] Es importante señalar que a dicha reunión asistieron otros individuos como el intelectual argentino Diego Abad de Santillán.



[3] Se suele llamar “Dias de Mayo” a la primera semana de Mayo de 1937 en donde el Partido Comunista y el Partido Socialista Unificado hacen una ofensiva a los obreros de la C.N.T. y U.G.T. que controlaban la oficina central de teléfonos para tomar el control total del bando republicano. Durante estos días cientos de personas resultan muertas mientras que miles quedaron heridas.



[4] El primer día de mayo conmemora la muerte de los mártires de Chicago y es celebrado por la clase trabajadora a nivel global.



[5] Esta entrevista se llevó a cabo en octubre de 2009. El centenario de la C.N.T. se llevará a cabo el 1 de noviembre de 2010, no en diciembre de 2009.



[6] En referencia a la concesión al Presidente Obama del Premio Nobel de la Paz.



[7] Miembros de una clase media rusa en la segunda mitad del siglo XIX los cuales desarrollan unas ideas de corte populista.



[8] Uno de los líderes del grupo Dielo Tuda y de los revolucionarios de Ucrania durante la Revolución rusa los cuales fueron suprimidos violentamente por León Trotsky y el Ejército Rojo.



[9] Artículos en donde un autor expresa su opinión sin mantener alguna afiliación con la editorial donde es publicado.







La Revolución Española: Su representación y concepción dentro de los círculos intelectuales. Entrevista a Noam Chomsky. Jorell A. Meléndez Badillo, Creative Commons Attribution-NonCommercial 3.0 Unported License.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



rCR

jueves, julio 01, 2010

Julio de 1936 por Josep Fontana




Josep Fontana
Público




Santos Juliá expone en un artículo publicado en El País el 25 de junio una tesis sobre la naturaleza de la Guerra Civil española que puede resumirse en la frase con que el propio periódico la sintetiza: “Las matanzas en el bando antifranquista durante la Guerra Civil no fueron de los republicanos, sino de los partidarios de una revolución social que, de haber triunfado, también hubiera supuesto el fin de la República”.

La tesis no es nueva. Es la de los sublevados –que pretendían que su objetivo era prevenir una imaginaria insurrección comunista–, la de la carta colectiva de los obispos o la del revisionismo neofranquista de nuestros días. No es de extrañar que la caverna de Intereconomía haya reaccionado con voces de júbilo para celebrar el regreso del hijo pródigo a la verdadera fe.

Tengo demasiado respeto a Santos Juliá como para despachar este asunto de la manera simplista en que lo hace Intereconomía; pero no puedo evitar la expresión de algunas discrepancias. Lo que había en España el 18 de julio de 1936 era un régimen democrático empeñado en una política reformista, definida así en el pacto del Frente Popular: “La República que conciben los partidos republicanos no es una República dirigida por motivos sociales o económicos de clases, sino un régimen de libertad democrática, impulsado por razones de interés público y progreso social”. Los “partidos obreros” habían aceptado estos límites por unas razones que Martínez Barrio expuso claramente en 1937: “El pacto del Frente Popular fue una necesidad política y moral, tanto para los partidos republicanos como para las organizaciones obreras. Advertían aquellos la rápida desintegración de las esencias del régimen y el peligro, cada vez más cercano, de que la Constitución del año 31, violada con reiteración, fuera abolida definitivamente. Los partidos obreros observaban, a su vez, que el terreno legal donde la derecha quería colocarlos les traería desastre idéntico al sufrido por las clases trabajadoras en Alemania y Austria”.

Aunque hablasen de revolución para azuzar los miedos de la derecha, los militares y sus asociados se sublevaron en realidad contra la democracia republicana. Lo dicen sus primeros textos internos, como el de Mola, que proclama: “Es lección histórica, concluyentemente demostrada, la de que los pueblos caen en la decadencia, en la abyección y en su ruina cuando los sistemas de gobierno democrático-parlamentario, cuya levadura esencial son las doctrinas erróneas judeo-masónicas y anarco-marxistas, se han infiltrado en las cumbres del poder”. Lo que debía hacerse era “un corte definitivo, un ataque contrarrevolucionario a fondo”, de modo que en el futuro “nunca debe volverse a fundamentar el Estado ni sobre las bases del sufragio inorgánico, ni sobre el sistema de partidos (…), ni sobre el parlamentarismo infecundo y nocivo”. De forma más expresiva lo decían los militares de su entorno, que, como nos cuenta su secretario en la primera versión de sus recuerdos, sostenían que “hay que echar al carajo toda esta monserga de derechos del hombre, humanitarismo, filantropía y demás tópicos masónicos”, lo que ejemplificaban con “la limpia que hay que hacer en Madrid entre tranviarios, policías, telegrafistas y porteros”.

Cuando se analiza la violencia inicial del levantamiento, se puede ver que se trata sobre todo de asesinatos preventivos, movidos por el deseo de desarticular hasta sus raíces la sociedad republicana. Se mata a alcaldes y concejales, a sindicalistas o a maestros de escuela. ¿Cómo explicar de otro modo el asesinato en los primeros días de tantos maestros de escuela? ¿O el hecho de que hubiese tantas víctimas en provincias que votaban tradicionalmente a las derechas y donde el movimiento había triunfado sin resistencia? No eran víctimas de una guerra civil que no existía aún cuando sus muertes fueron decididas, sino de un proyecto de exterminio colectivo.

En un balance sobre la violencia roja y azul que aparecerá próximamente, José Mª García Márquez ha reconstruido la realidad de los asesinatos del verano de 1936 en la provincia de Sevilla. Se trata de hombres y mujeres que murieron sin dejar rastro, no porque fuesen víctimas de actos incontrolados, sino porque hubo una voluntad deliberada de ocultación. Una de las aportaciones más interesantes de su investigación es la certeza de que las autoridades de la revuelta tenían exacta noticia de cada muerte que se producía.

Esta primera oleada salvaje de los muertos en los descampados y en las cunetas, realizada cuando no había motivo alguno que pudiera legitimarla, es la que revela con más claridad la naturaleza y el sentido de esta violencia fundacional. Después empezó una Guerra Civil que desbordó el proyecto político republicano y dio paso a una situación nueva, en que el análisis de la violencia de ambos bandos debe hacerse sin duda con algunas de las cautelas que preocupan a Santos Juliá. Pero la suposición de que la crisis del proyecto del Frente Popular se hubiese producido de todos modos sin la provocación inicial de la revuelta no aparece justificada por el estudio de lo que ocurrió en la primavera anterior. Y, privada de esta legitimación, la violencia azul del verano de 1936 resulta ser el mayor crimen colectivo de la historia de España: un crimen contra la humanidad que no tiene amnistía ni perdón.

Josep Fontana es historiador





Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/2108/julio-de-1936/

miércoles, junio 30, 2010

Dossier presente en la Revista Reflexiones. Número especial 35 años Facultad de Ciencias Sociales- UCR

Dossier presente en la Revista Reflexiones.  Número especial  35 años  Facultad de Ciencias Sociales- UCR




 Una Reflexión de la Facultad de Ciencias Sociales 35 Años después de Fundada. Discurso 35 Aniversario, 27 de Abril, 2009 Enríquez Solano, Francisco.

Treinta y Cinco años de Evolución de la Teoría de Desarrollo en las Ciencias Sociales en América Latina (1974 - 2009) Camacho Monge, Dr. Daniel.

La Antropología Social y la Arqueología en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica (1967-2009) Ibarra Rojas, Eugenia.

Comunicación y Ciencias Sociales Vega Jiménez, Patricia; Amador Guzmán, Marvin.

La Ciencia Política en las Ciencias Sociales Vanegas Avilés, Luz Marina.

La Escuela de Geografía dentro de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica Vargas Ulate, Gilbert.

Clío y Minerva: Reflexiones sobre la Trayectoria de la Escuela de Historia en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica, 1974-2009 Díaz Arias, David; Marín Hernández, Juan José; Viales Hurtado, Ronny.

Instituto de Investigaciones Psicológicas. Horizontes de Investigación y Espacios Colaborativos Pérez Sánchez, Rolando; Smith Castro, Vanessa; Tapia Valladares, Napoleón.

El Instituto de Investigaciones Sociales 1999-2009: Diez Años, un Proceso Sostenido Rovira Mas, Jorge.

La Psicología en la Universidad de Costa Rica: 35 Aniversario de la Facultad de Ciencias Sociales Flores Mora, Daniel.

Presencia de la Escuela de Sociología de la Universidad de Costa Rica en la Sociedad Alvarado Vargas, Asdrúbal; Camacho Monge, Daniel.

El Vínculo entre las Ciencias Sociales y el Trabajo Social: Algunos Elementos para la Discusión Morera Guillén, Nidia E.

martes, junio 15, 2010

Estado atacado por el mercado, o como el perro mordió a su salvador

Dialéctica Austeridad o crecimiento


Juan Manuel Villasuso

15/06/2010

Hace dos días (domingo 13 de junio), el diario El País de España publicó un excelente artículo de Claudi Pérez con el mismo título que encabeza esta columna. Por su claridad, relevancia y profundidad me tomo la libertad de compartir sus principales párrafos.

“Ronald Reagan y Margaret Thatcher inauguraron una era que ha dominado la política económica durante 30 años con un lema sencillo: "más mercado y menos Estado", que acabó abrazando incluso a la socialdemocracia.

En estas llegó la crisis y en apenas tres años lo puso todo patas arriba: el Estado salvó a los mercados, el péndulo se fue al extremo contrario, el Fondo Monetario Internacional (FMI) desenterró a un tal Keynes y hasta los bancos miraban hacia otro lado cuando los políticos amenazaban con la refundación del capitalismo, con volver a regular los mercados para ponerlos en vereda.

Evidentemente, esa etapa toca a su fin. “Ibamos a reformar los mercados y los mercados nos han reformado a nosotros”, aseguró el presidente Zapatero tras presentar un drástico plan de recortes para calmar los ataques de los inversores, inquietos con la posibilidad de que España, junto con varios países europeos, pueda incumplir sus compromisos. Hace un año, los bancos eran el problema; ahora el problema son los Estados, su deuda pública. Una deuda que, paradójicamente, los Gobiernos se vieron obligados a acumular para salvar a los mismos mercados que ahora atacan duro.

La política económica está en una encrucijada. Esta vez el dilema no es exactamente mercado o Estado, pero se le parece. Austeridad o crecimiento, esa es la cuestión. Ajustarse el cinturón para reducir los déficits públicos o perseverar en las políticas de estímulo hasta que el crecimiento económico vuelva a ser lo suficientemente robusto. Alemania ha hablado: Europa opta por el culto a la austeridad. Estados Unidos, por mantener los estímulos. La receta que demuestre más efectividad marcará el equilibrio de poder de los próximos años en el mundo mal llamado desarrollado. Pero al día de hoy no hay consenso.

El FMI llevaba muchos años cegado por los destellos del libre mercado, convencido de los mecanismos autoestabilizadores de los “mercados eficientes”. Con la crisis y bajo el ascendente de un socialista francés, Dominique Strauss-Kahn, se olvidó de su ortodoxia y aconsejó activismo fiscal para evitar una Gran Depresión. Ahora está tan despistado como la mayoría: hasta hace nada advertía que una salida prematura de los estímulos perjudicaría la recuperación, pero en las últimas semanas combina ese mensaje con la necesidad de acelerar la consolidación fiscal. Es decir, se apunta al culto a la austeridad, pero también a la medicina contraria.

Los expertos coinciden en el enorme peligro de que unos mercados financieros que se han vuelto excesivamente cautos (tras años de tomar excesivos riesgos) fuercen a los Gobiernos a tomar la puerta de salida de los estímulos fiscales tal vez demasiado pronto.

Las medidas de austeridad representan una vuelta a la economía prekeynesiana, a Hoover en Estados Unidos, a la victoria de los halcones antidéficit en Europa. Todo conduce a ese viejo error de reducir el gasto público y subir los impuestos mucho antes de que la economía se haya recuperado. Ese resurgir del conservadurismo está directamente relacionado con la fuerza de los intereses financieros."

¿Qué política seguiremos en Costa Rica? El gobierno aún no se ha pronunciado. Ojalá escoja la producción y el empleo generadores de crecimiento.

miércoles, junio 09, 2010

Entrevista Julio Cotler violencia en Perú

El Dr. Julio Cotler, reconocido sociólogo, analiza la actual situación del Perú cumplido el primer año del segundo gobierno de Alan García.




La descentralización como uno de los problemas más críticos, la oposición debilitada, los maestros como voz crítica del país, falta de instituciones que relacionen al Estado con la sociedad (algo que el Presidente no nota), la incompetencia de los alcaldes y presidentes regionales, la carencia de una tecnocracia capacitada, la desaparición de partidos políticos (incluyendo el desmembramiento del mismo Partido Aprista, la inexistencia de la izquierda), el encumbramiento de los discursos nacionalistas, la crisis de credibilidad, la impresentabilidad de la mesa directiva del Parlamento y otros temas más son vistos por Cotler en esta entrevista.



Emitido en el programa "Prensa Libre" de América Televisión (Lima, Perú), conducido por Rosa María Palacios.